Guatemala: Aprobación de la LRN es un desacato a la sentencia de la Corte IDH
Publicación: 11.Marzo.2019

San José, 11 de marzo de 2019.- Hoy, la Corte Interamericana de Derechos Humanos conoció las deudas en el cumplimiento de la sentencia dictada en el caso Molina Theissen contra Guatemala. Esto, en el marco del seguimiento a las decisiones que el alto tribunal dictó en 2004 por las graves violaciones de derechos humanos cometidas por el Estado contra el niño Marco Antonio y su familia.


Desde el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), hemos representado y acompañado su lucha histórica por superar la impunidad y su búsqueda por la verdad. Desde nuestra posición manifestamos que, si bien los avances en materia de justicia marcaron un hito histórico en 2018, a partir de la condena de cuatro ex militares de alto rango, Guatemala aún no cumple con lo ordenado por la Corte IDH en su fallo. 


A la fecha, el Estado sigue sin desarrollar y ejecutar un plan de búsqueda para encontrar y entregar los restos de Marco Antonio a la familia. Incluso, órganos clave como el Ministerio de Defensa, se han negado a proporcionar información de suma relevancia para focalizar la investigación y, aún ante el más alto tribunal de la región, no presentaron ningún avance que pueda acercar a la familia a Marco Antonio. 


“No podemos seguir con esto. Yo quiero saber de mi hijo, dónde está, dónde lo enterraron. Es imposible poder olvidar, no quiero que eso suceda. Nos rompieron la vida, eso fue lo que hicieron”, declaró la señora Emma Theissen, que ha dedicado su vida a conocer el paradero de su hijo.


Asimismo, exponemos la gravedad de la posición que Guatemala ha tomado, desconociendo las obligaciones que suscribió de manera voluntaria, al permitir el avance de las reformas a la Ley de Reconciliación Nacional (LRN). Esta iniciativa tiene el objetivo claro de garantizar la impunidad total para responsables de desaparición forzada, genocidio, tortura, violación y esclavitud sexual, entre otros delitos. 

La lucha incansable que han encabezado las hermanas y la madre de Marco Antonio para exigir justicia, se podría ver truncada por esta iniciativa, que pretende dejar en libertad, en menos de 24 horas, a los cuatro perpetradores que recibieron penas de más de 30 años por las graves violaciones de derechos humanos que cometieron. 
Es más: sola discusión de la iniciativa 5377 es un agravio para Marco Antonio, Emma, su familia y las miles de víctimas de graves violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto armado interno. Su aprobación, no solo implicaría el desconocimiento de las obligaciones internaciones del Estado guatemalteco y el desacato de las sentencias de la Corte IDH dictadas en este y otros casos, sino también profundizaría la impunidad, y desacreditaría el  Estado de Derecho. 


Desde CEJIL, hacemos un llamado al Estado —en especial al Congreso de la República— a que actúe de manera acorde con las obligaciones que ha asumido en materia de derechos humanos y se abstenga de adoptar normas que impidan garantizar justicia y reparación a las víctimas de graves violaciones a derechos humanos. El fortalecimiento de la institucionalidad democrática no es posible una sin justicia y verdad. 


Por último, esperamos que, conforme a la petición expresada el día de hoy, la Corte IDH emita una resolución urgente en la que indique que la iniciativa de reforma a la LRN es contraria a sus obligaciones internacionales, emanadas de los tratados y acuerdos suscritos de manera soberana por el país, así como de su propia jurisprudencia, en materia de juzgamiento, sanción y reparación de graves violaciones a derechos humanos.

Para finalizar, retomamos las palabras que Lucrecia Molina Theissen, hermana de Marco Antonio, pronunció: “Justicia y más justicia, verdad y más verdad” es lo que Guatemala necesita.