Estado paraguayo debe declarar emergencia por inundaciones afectando a pueblos indígenas del Bajo Chaco y tomar medidas para garantizar la vida e integridad de personas afectadas
Nos sumamos al llamado hecho por Tierra Viva, solicitando a Paraguay que declare una situación de emergencia departamental y que tome todas las medidas necesarias para garantizar los derechos a la vida y la integridad de las personas que integran las comunidades del Bajo Chaco.
Publicación: 18.Marzo.2019

Buenos Aires, 18 de marzo del 2019.- Nuevamente, las comunidades indígenas del Bajo Chaco paraguayo se encuentran bajo una situación de extrema vulnerabilidad debido a las inundaciones causadas por las incesantes lluvias en la zona. 

Desde el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) nos sumamos al llamado hecho por Tierra Viva, solicitando a Paraguay que declare una situación de emergencia departamental y que tome todas las medidas necesarias para garantizar los derechos a la vida y la integridad de las personas que integran las comunidades del Bajo Chaco. 

De forma particular, instamos al Estado paraguayo a dar cumplimiento urgente a sus obligaciones internacionales pendientes frente a la comunidad Yakye Axa en materia de la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) hace 14 años. 

A pesar de lo ordenado por esta instancia internacional, las personas que integran la comunidad siguen viviendo en la vereda de la ruta, zona que se inunda fácilmente todos los años. Si bien el Estado paraguayo adquirió tierras hace siete años para el asentamiento de la comunidad, Yakye Axa aún no ha podido acceder a las mismas ya que el Estado no ha cumplido con la construcción de un camino de acceso. Esto los ha condenado a tener que pasar por situaciones de riesgo como en la que están en este momento, causado por el alto nivel de agua que afecta sus viviendas y a toda la comunidad, incluyendo personas enfermas, mujeres embarazadas, niños-as y adultos-as mayores.

En ese sentido, exigimos al Estado declarar la situación de emergencia y tomar todas las medidas para garantizar la vida e integridad de las personas afectadas, incluyendo el pronto cumplimiento de su deber de construir un camino para que la comunidad Yakye Axa pueda vivir en sus tierras.